mapeando

Con “Mapeando el barrio que suena”, proponemos realizar talleres con distintos grupos de vecinas y vecinos que hacen diferentes usos de la calle, en diferentes barrios de Madrid, para:

→ A través de la escucha atenta y compartida (mediante itinerarios reales e itinerarios narrados,
entrevistas a vecinas y vecinos), y la grabación de materiales sonoros situados, acercarnos junto a estas vecinas y estos vecinos, desde lo sonoro, a sus espacios cotidianos, a los lugares que habitan (el barrio, la plaza, la calle, donde estudian, donde trabajan, donde se reúnen, lugares que se evitan, etc.).

→ Mediante el empleo del mapeo colectivo, descubrir con ellos, desde lo sonoro y de manera colectiva y compartida, ese entramado de sonidos y ruidos que conforman su cotidiano. De este modo, se pueden localizar conflictos en torno al sonido (molestias, quejas), y distinguir, desde las diferentes escuchas, los espacios habitados y evitados por vecinas y vecinos de los distintos barrios (lugares frecuentados, peligrosos, vacíos, íntimos, lugares ruidosos, silenciosos, molestos, confortables). Con ello queremos poner en primer plano el papel que posee el sonido como elemento de conformación de relación y de comunicación en el medio y con los demás, marcando profunda e inevitablemente las pautas de la convivencia. Lo sonoro nunca es sólo lo sonoro, el sonido es la huella del espacio habitado y compartido, algo que se enfatiza mediante los encuentros entre vecinos y vecinas que viven y oyen la calle de manera distinta. Se trata del reconocimiento mutuo como participantes activos, y no meros espectadores pasivos, como personas que afectan y son afectadas hasta en los espacios más íntimos, y que en su cotidianidad construyen y transforman los territorios que habitan.

→ Trazar creativa y colectivamente, vinculando la percepción, la ficción y la acción, cómo queremos que suenen nuestros espacios cotidianos, para poder actuar sobre ellos. Frente a las soluciones individualistas que apuestan por el aislamiento, y frente el recurso a la autoridad para resolver los posibles conflictos en torno a lo sonoro, se trata de apostar por el conocimiento del barrio, el encuentro entre vecinos y vecinas, la implicación y la acción colectiva, para mostrar la posibilidad de actuar sobre ese tejido común que entre todas construimos. Además, el empleo de herramientas libres (edición de sonido, banco de sonidos, mapa, web), incide en ese carácter necesariamente compartido.

Taller seleccionado en Madrid Activa 2016